Hombre que fue casi linchado en Los Cortijos se suicidó en comisaría de Filas de Mariches

Hebert Escobar fue salvajemente golpeado por vecinos de Los Cortijos que lo confundieron con unos  atracadores. Funcionarios de la GN lo llevaron mal herido a los calabozos del cuerpo de seguridad donde le dijeron a su madre que se quitó la vida. La mujer no cree la versión 

Daisy Galaviz @Daigalaviz / Fotografias Carlos Ramírez
02/10/19
No es posible que yo esté por primera vez en la morgue, yo solo la conocía por el noticiero Venevisión. Mi hijo no era un delincuente, él ni siquiera tenía una multa. Yo voy a demostrar su inocencia. No puedo con el dolor, a mi niño me lo van a dar, pero en una bolsa. Exijo justicia, yo voy a buscar justicia”, fueron las palabras de Nancy Coromoto Gandica, madre de Hecbert Escobar, quien falleció en un calabozo de la Guardia Nacional luego de ser casi linchado por vecinos en Los Cortijos, municipio Sucre, del estado Miranda.
Hebert Giovanni Escobar Garnica, de 34 años, se encontraba el pasado miércoles 25 de septiembre recorriendo el sector Los Cortijos con el fin de entregar su resumen curricular en las distintas empresas que conforman la zona industrial. De acuerdo con la versión de su madre, mientras él caminaba por el sector unos desconocidos robaron un local. Hebert salía de una arepera y fue confundido con uno de los atracadores.
Trabajadores y vecinos del sector persiguieron a Hebert y lo atraparon, luego lo golpearon y lo amarraron a un portón. Después, para emular la crucifixión de Cristo, le colgaron un letrero que decía: “soy ladrón. Ya estoy cansado de ser el azote de la comunidad”.
La madre de la víctima afirma que, según vídeos y fotografías que fueron publicados en las redes sociales, Hebert fue golpeado hasta la saciedad, hasta que unos funcionarios de la Guardia Nacional se estacionaron en medio del alboroto y se lo llevaron arrestado a la comisaría de Filas de Mariches en Petare, municipio Sucre.
Nancy fue informada de los hechos por unos familiares que vieron los vídeos en las redes, la mujer se trasladó al destacamento de la GN, pero no le dieron información. Al día siguiente nuevamente fue a visitarlo y le llevó comida, le dieron el derecho de recibir los alimentos, pero no le permitieron la visita.
La mujer hizo lo mismo el viernes. Preparó comida y se fue hasta la comisaría, pero al llegar le dieron una noticia que no esperaba: “Hebert fue trasladado al hospital Dr. Domingo Luciani, en El Llanito, para ser revisado por un médico, pues había sido golpeado por sus compañeros de celda. Al punto, que en medio de la conmoción, él mismo agarró un cuchillo y se degolló”, le informó un funcionario.
Gandica detalla que al recibir esta información de inmediato se trasladó a la morgue del centro de salud. Allí preguntó el día y hora del ingreso de su hijo. Una de las funcionarias le indicó que fue recibido el jueves, día en que los funcionarios de la Guardia Nacional se lo negaron.
Hasta la mañana de este martes 1 de octubre la madre se encontraba en la medicatura forense de Bello Monte a la espera del informe forense para conocer si el corte en el cuello de su hijo se lo hizo él o se lo hicieron.
La víctima residía en Río Chico, pero se encontraba en Caracas en búsqueda de empleo, y se estaba quedando en la casa de su mamá ubicada en los Jardines del Ávila, en Petare. La mayor parte de su vida se ganó la vida como conductor de transporte de mercancía. Deja huérfanos a dos menores de 14 y 12 años de edad.
Su familia asegura que no tenía antecedentes y nunca había estado preso.