La Dolorita llora a su barbero tras ser asesinado por el FAES

Cristian era barbero, tenía un local alquilado y era reconocido en su comunidad por los cortes extravagantes y específicos que hacía a pequeños y grandes. Fue asesinado por funcionarios del FAES cuando regresaba de celebrar su cumpleaños
DAISY GALAVIZ @daigalaviz | FOTOGRAFÍA CARLOS RAMÍREZ

¿”Y ahora quién nos va a cortar el cabello? ¿quién va a jugar con nosotros?”, según la líder comunitaria Nancy García así se expresaban niños de 12, 8 y 6 años tras el asesinato de Cristian Alfredo Charris Arroyo cometido por funcionarios de la Fuerza de Acciones Especiales (FAES), la madrugada del 24 de septiembre, en el barrio La Dolorita de Petare.

Cristian Alfredo cumplió 25 años el domingo 23 de septiembre. Deynuby Hernández, su pareja, cuenta que desde temprano se fue de fiesta con sus amigos y cerca de las 5:30 de la madrugada, del lunes 24 lo dejaron en la entrada de las escaleras que lo llevarían a casa de su suegra, pues allí ella lo esperaba para irse juntos a dormir a su casa en el sector La Lira.

Como a Christian los funcionarios le rompieron la cédula de identidad, la familia tuvo que usar el Carnet de la Patria para identificarlo en la morgue

Todo quedó en planes, Cristian no logró subir ni la mitad de escaleras para llegar a la casa; lo interceptaron funcionarios del FAES —ente adscrito a la Policía Nacional Bolivariana— y aunque el joven estaba en estado de ebriedad, y con una botella en la mano, pidió que no lo mataran relató su esposa. “Pero me lo mataron, le dieron un disparo en el pecho. Lo golpearon, lo trataron como un perro. Le cortaron la cédula en el sitio donde lo mataron y le robaron todo. A (Hospital de) El Llanito llegó desnudito, sin zapatos, sin gorra. Lo mataron y lo dejaron sin nada”, narró Deynuby desde la morgue de Bello Monte, mientras esperaba que le entregaran el cuerpo.

Cristian era barbero, tenía un local alquilado y era reconocido en su comunidad por los cortes extravagantes que hacía a pequeños y grandes. Deja huérfanos tres niños de 9, 5 y dos años. Su madre y su pareja lo recuerdan como alguien “arreglado y perfumado”.

La frase que lo identificaba era “Yo soy pavo. Voy a llegar a viejo pavo porque el estilo lo es todo”.

En una minuta policial, funcionarios del cuerpo policial se refieren a la víctima como “terrateniente de la Banda de El Negro”, y que se encontraba solicitado por los delitos de robo, hurto, extorsión y homicidio. También señalan que Cristian había desalojado de su vivienda a un funcionario de Policía Nacional Bolivariana días atrás.

Su pareja, familia y comunidad niegan los cargos; al punto que su pareja dice que no descansará hasta que limpien su nombre como el barbero que era, “porque revivirlo no lo van a revivir; pero al menos que Cristian sea recordado como un buen hombre”.

La Dolorita conmocionada

Nancy García, quién fue líder comunitaria del barrio 12 de octubre de La Dolorita por más de 16 años, acepta que la inseguridad en la zona no descansa, pero “Cristian era un muchacho sano, e indigna que mientras el FAES llega a los barrios y matan sin preguntar terminan perdiendo la vida inocentes, y los los delicuentes se ríen”.

Tras el asesinato del joven, cuatro consejos comunales unieron fuerzas y en una hora recoletaron 580 firmas que serán llevadas a la Fiscalía, con el fin que funcionarios policiales saquen de sus expedientes criminales a Cristian; pues para ellos era alguien colaborador, querido con los niños y que contribuyó a recuperar el alumbrado de la cancha deportiva del sector.

Vecinos comentaron que si las autoridades no prestan atención a la denuncia trancarán la calle del barrio con el fin de evitar próximos operativos del FAES.